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Este blog es un espacio diseñado para los alumnos del nivel medio. Aquí encontrarán programas, contenidos y actividades de la asignatura Historia y Geografía. También podrán acceder a distintos recursos, diarios, películas, videos, textos, música y otros que contextualizan los temas desarrollados en clase.

Prof. Federico Cantó

miércoles, 27 de junio de 2012

LOS ESTAMENTOS DE LA SOCIEDAD FEUDAL


Ver anterior: EL SISTEMA FEUDAL

Los estamentos en la sociedad feudal

Los hombres de este tiempo se reparten en tres órdenes o estamentos. Entiéndase categorías muy claramente delimitadas, estables, establecidas por Dios mismo, y así lo ven, desde la creación, para asegurar el ordenamiento del mundo, y cada una de ellas corresponde a un estado particular, a una misión especial.

En la primera categoría figuran los que rezan, cuya función es cantar la gloria y conseguirla salvación de todos; vienen a continuación los que combaten, encargados de defender a los débiles y hacer que reine la paz divina; por último, por debajo de estas dos minorías, se sitúan los trabajadores (siervos) quienes deben contribuir con su labor a mantener a los especialistas de la oración y el combate.

Extraído de G. Duby, Historia General de las civilizaciones,  Barcelona, Destino, 1960.



ACTIVIDAD N°46:

1. Revisá nuevamente los textos “Los estamentos en la sociedad feudal” y “Una sociedad jerarquizada”, y comparalos. ¿Qué información se agrega sobre la sociedad feudal

2. ¿Hubiera sido posible el sistema feudal sin el trabajo de los siervos? ¿Por qué?


3. ¿Por qué creés que los trabajadores deben contribuir con su labor a mantener a los especialistas de la oración y el combate? ¿Estás de acuerdo? ¿Por qué?

Ver siguiente: CRISIS DEL FEUDALISMO 

EL SISTEMA FEUDAL


Ver anterior: LOS REINOS ROMANO GERMÁNICOS

Feudalismo


La palabra feudalismo deriva de feudo o beneficio, término que designa el territorio que los reyes entregaban originalmente a los nobles o gobernadores a cambio de sus servicios. Llamamos feudalismo al sistema político, social y económico surgido en Europa occidental desde el siglo IX y que se desarrolló plenamente entre los siglos X y XIV.

El feudalismo y la sociedad de nuestros días

En la sociedad actual, cada persona se encuentra sometida a leyes comunes que le garantizan sus derechos y le marcan sus obligaciones. Estas leyes comunes han sido formuladas teniendo en cuenta el interés general, es decir, el interés de todos los ciudadanos.En cambio, en la sociedad feudal que surgió en Europa en el siglo IX, no existía el concepto de ley de interés general que involucra a todos. Sólo valían las relaciones que se establecían de persona a persona. En esas relaciones, en general, los más fuertes obtenían la fidelidad de los más débiles a cambio de protección.


Esta forma particular de organizar las relaciones sociales se produjo como consecuencia de la disolución de la fuerza militar del antiguo Imperio Romano, que pasó a manos de los poderosos que podían proporcionar protección. El feudalismo se caracteriza por la figura del señor feudal, depositario de la autoridad pública en sus dominios y principal beneficiario del trabajo campesino.

Adaptado de A. González, A. Jáuregui y otros, Historia 1,  Buenos Aires, Santillana, 1988.

Una sociedad jerarquizada

En la sociedad feudal existían jerarquías muy marcadas y una gran desigualdad. Una extensa y empobrecida capa de campesinos sostenía con los productos de su trabajo a los señores, tanto laicos (condes, marqueses, duques) como religiosos o eclesiásticos (obispos y abades).Los señores conformaban la aristocracia señorial o feudal (guerrera y eclesiástica) que descendía de los jefes germánicos, de los grandes terratenientes romanos y de guerreros que habían logrado fortuna y poder desempeñándose como funcionarios imperiales. Gozaban de numerosos privilegios: no realizaban trabajos pesados, impartían justicia, no pagaban impuestos y podían utilizar armas. Por eso constituían el grupo más poderoso de la sociedad.

Su poder derivaba fundamentalmente del dominio casi absoluto que ejercían sobre los campesinos y de los ejércitos que organizaban. Los miembros de la Iglesia estaban integrados al sistema feudal. La nobleza eclesiástica, formada por obispos y abades, poseía inmensos feudos concedidos por los reyes a cambio del juramento de fidelidad. Al igual que la aristocracia señorial, de la que formaban parte, vivían de los tributos que pagaban los campesinos.




La Iglesia ayudó a justificar el feudalismo, porque sostenía que el mundo estaba organizado como un orden en el cual cada sector social debía cumplir la función que Dios le había asignado. Este orden no podía ser modificado por el hombre. La Iglesia también ayudó a preservar muchos elementos de la cultura romana. Defendió y difundió la lengua latina, y conservó y copió los libros de autores antiguos.

Los campesinos, que eran la inmensa mayoría de la población, no tenían privilegios. Los hijos de campesinos eran campesinos de un señor feudal durante toda su vida. Era el nacimiento y no la riqueza lo determinaba a qué grupo social se pertenecía. Era muy difícil cambiar la ubicación en la pirámide social, es decir que en esta sociedad no existía la movilidad social.




ACTIVIDAD N°45

1) Explicá con tus palabras qué significa que “en la sociedad feudal no existía la movilidad social”.
2) Organizá la información sobre la sociedad feudal en un cuadro. Tené en cuenta incluir varias filas y columnas. En las columnas, ubicá los grupos sociales que convivían en esta sociedad; y en las filas, anotá las características de cada grupo: derechos que tenían, actividades a las que se dedicaban, relaciones que tenían con otros grupos, etc. Dejá columnas y filas libres, porque vas a seguir completando este cuadro en las próximas actividades.


Ver siguiente: LOS ESTAMENTOS DE LA SOCIEDAD FEUDAL

LOS REINOS ROMANO GERMÁNICOS

Ver anterior: LAS SOCIEDADES DEL MEDITERRÁNEO


Los reinos romano-germánicos


En los territorios que habían pertenecido al Imperio Romano de Occidente y que fueron conquistados por los pueblos germanos, surgieron numerosos reinos a los que se llama reinos romano-germánicos. La convivencia entre conquistadores y conquistados dio origen a nuevas formas de organización económica y social, como resultado de la fusión de romanos y germanos.



Así se fue formando una nueva sociedad, distinta de la romana y de la germánica. Con el análisis del siguiente texto, vas a poder descubrir qué elementos de las dos culturas permanecieron en esa nueva sociedad. 

Una nueva sociedad en la Europa medieval

Las nuevas sociedades eran regidas por los jefes germanos, bajo una monarquía que fue en principio electiva y luego hereditaria. Siguiendo las tradiciones germánicas, se establecieron entre los miembros de la sociedad, desde los más ricos a los más pobres, relaciones de dependencia y fidelidad personal. Los pueblos germanos también impusieron sus leyes aunque respetaron muchas de las formas de vida de los pueblos conquistados. Conservaron, por ejemplo, la moneda de los romanos. El latín se transformó en el idioma oficial de los nuevos reinos, aunque poco a poco fue mezclándose con las lenguas que hablaban los distintos pueblos germanos.
CONVERSIÓN DE RECAREDO, REY DE LOS VISIGODOS


La religión también fue un aporte cultural de los pueblos conquistados. En su mayoría, los pueblos conquistados se convirtieron al cristianismo. En los nuevos reinos, la Iglesia incrementó su poder y era común que los reyes germanos buscaran el consejo de monjes, obispos y abades.

En el ámbito económico, la agricultura se transformó en la actividad más importante. Se desarrollaba en grandes latifundios y el cultivo estaba a cargo de colonos y algunos esclavos. La decadencia que venían sufriendo las ciudades y el comercio desde los últimos tiempos del Imperio, la escasez y carestía de alimentos y la inseguridad reinante provocaron la ruralización de la vida y la economía en Europa occidental. Esto significa que los habitantes abandonaron las ciudades y buscaron refugio y protección en las grandes explotaciones agrarias en el mundo rural.

Así, pequeñas comunidades de colonos y ex esclavos, bajo la protección de un gran propietario, y agrupados en pequeñas aldeas, sobrevivían miserablemente del trabajo agrícola y el cuidado de los animales.

Adaptado de C. Gatell, C. García y otros, Sociedades, Ciencias Sociales 1er año, Madrid, Vicens Vives, 2002.

ACTIVIDAD N°44

1) Describí como quedan organizados los territorios del mediterráneo a fines del siglo V
2) Enumerá los elementos de la cultura romana y de la germánica que permanecieron en la nueva sociedad.
3) ¿Cómo se organizan los territorios conquistados por los germanos?
4) ¿Qué sector de la sociedad empezaba a tener más poder? Fundamentá tu respuesta con una frase del texto.


Ver siguiente: EL SISTEMA FEUDAL


sábado, 23 de junio de 2012

LAS SOCIEDADES DEL MEDITERRANEO

Ver anterior: CAIDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

Las culturas del mediterráneo

Mientras que en Europa occidental se estaban conformando los reinos romano-germánicos con población romana, gobernados por nobles de origen germánico, en el Cercano Oriente y en el norte de África también estaban sucediendo procesos muy importantes.


Las diferentes culturas del Mediterráneo.

En la región que antiguamente se dominaba Grecia y que luego fue conquistada por Roma, se desarrolló el Imperio Bizantino, también llamado Bizancio (476–1453), nombre que se dio al Imperio Romano de Oriente, luego de la caída de Roma. Los gobernantes de este Imperio recuperaron la cultura y el idioma griegos, que habían decaído luego de la conquista romana,y organizaron un sistema político semejante al de las antiguas monarquías de Egipto y Mesopotamia.

El comercio y la producción artesanal alcanzaron un desarrollo tan importante que el Imperio Bizantino se transformó en una potencia comercial y marítima, y se convirtió en el punto de contacto entre Europa occidental y los pueblos de China e India, en el Lejano Oriente.

Otro pueblo importante en esa época fue el árabe. Los árabes eran, en ese momento, un conjunto de tribus nómadas que vivían en los desiertos de la península arábiga y compartían un mismo origen y una misma cultura. Esos pueblos, organizaron un estado centralizado desde el siglo VII, teocrático, que se lanzó a la conquista de nuevos territorios en el norte de África y en el sur de España, donde permanecieron hasta 1492. Junto con la cultura y la religión impusieron el idioma árabe a los pueblos conquistados.

De esta manera, los pueblos del mar Mediterráneo quedaron repartidos entre dos grandes Imperios: el bizantino y el árabe, y varios reinos europeos que surgieron luego de la desintegración del Imperio Romano.

Extraído de Ciencias Sociales, 8º año, 3 er. ciclo EGB. Escuelas Rurales. Ministerio de Educación de la Nación.


viernes, 22 de junio de 2012

CAIDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

Ver anteriror: CRISIS DEL IMPERIO ROMANO - EL CRISTIANISMO

La disolución del Imperio romano de occidente

Durante el siglo IV, el proceso de disolución del Imperio Romano se aceleró. La crisis del siglo III, caracterizada por la anarquía militar, la decadencia comercial, el ocaso de la antigua religión, la difusión del cristianismo, la invasión de los pueblos bárbaros y la inseguridad de las comunicaciones contribuyeron a su disolución definitiva. A partir de ese momento, el mundo Mediterráneo comenzó a transformarse. Las características principales de esa transformación se manifestaron en los desplazamientos de gran parte de la población (que se trasladó a las zonas rurales) y en el fin de la centralización política del Imperio.

Europa y las invasiones bárbaras

La Europa actual se formó como resultado de invasiones de pueblos muy diferentes, que se desarrollaron entre los siglos III y IX y se llamaron, de manera genérica, invasiones bárbaras. Como resultado de esas invasiones, el Imperio Romano fue dividido en dos: el Imperio Romano de Occidente, con su capital en Roma, y el Imperio Romano de Oriente, con su capital en Constantinopla. A partir de esa división, comenzó una historia diferente para cada uno.

Desde el siglo III, los germanos, pueblos nómadas a quienes los romanos llamaron bárbaros, comenzaron a penetrar las fronteras septentrionales del Imperio Romano. Habitaban en el norte y el este de Europa y su actividad principal era el pastoreo y el aprovechamiento de los bosques, aunque no dejaron de formar pequeños pueblos y realizar trabajos agrícolas. Los germanos no eran un solo pueblo ni respondían a un jefe único. Cada pueblo germano estaba integrado por diferentes grupos unidos por lazos de parentesco.

Al principio, cuando se instalaron en las tierras del Imperio Romano, establecieron pactos de alianza: a cambio de reconocer a las autoridades romanas, grupos de germanos se incorporaron al ejército romano y sus jefes se convirtieron en oficiales y recibieron tierras. Sin embargo, desde el siglo IV, la invasión de los germanos se hizo más violenta.

Otros pueblos que llegaban desde el centro de Asia comenzaron a ocupar su territorio. Eran los hunos, un pueblo de jinetes nómadas que había comenzado a emigrar tres siglos antes desde el norte de China. Los hunos estaban organizados como una alianza de bandas de guerreros bajo la dirección de Atila, su jefe máximo.

Los germanos se vieron obligados a iniciar una nueva migración y, en el siglo V, su violenta invasión al Imperio Romano provocó la caída definitiva del Imperio de Occidente. Las invasiones continuaron en los siglos VI y VII y una multitud de pequeños y cambiantes reinos surgió en lugar del Imperio Romano de Occidente.

En cambio, el Imperio de Oriente pudo resistir a la invasión bárbara y se convirtió en el Imperio Bizantino.


Adaptado de C. Barros, B. Bragoni y otros, El libro de la sociedad en el tiempo y en el espacio,
EGB 7, Buenos Aires, Estrada, 1996.

ACTIVIDAD N°43:

1) ¿Quiénes eran los germanos y cómo era su organización social, política y económica?

2) ¿De qué forma se insertaron en la sociedad romana hasta el siglo IV?

3) ¿Qué impulsó a los germanos a invadir el territorio romano a partir del siglo IV?

4) Redactá en un breve texto la relación que existe entre: Hunos – Caida de Roma de Occidente


Ver siguiente: LAS CULTURAS DEL MEDITERRÁNEO

miércoles, 20 de junio de 2012

CRISIS DEL IMPERIO ROMANO - EL CRISTIANISMO



La crisis religiosa: Jesús y el cristianismo

La crisis del Imperio también se manifestó en la dimensión religiosa. A comienzos del siglo I, surgió una religión que con el tiempo reemplazó a la religión romana. En la provincia romana de Judea, territorio ubicado en el este del Imperio, vivía el pueblo judío. Practicaba una religión monoteísta, es decir que creían en un solo dios.

Por esa época, un habitante de ese pueblo, Jesús, se proclamó hijo de Dios y comenzó a predicar una nueva religión. Jesús no rechazaba la ley judía, pero predicaba una religión universal en la que tenían cabida todos los seres humanos, judíos o no. Recomendó amar a Dios y al prójimo, perdonar las ofensas y renunciar a los bienes terrenales. También proclamó que cualquier pecado podía ser perdonado por el arrepentimiento y que todos los hombres podían salvarse y alcanzar la vida eterna en el reino de Dios.

Adaptado de C. Gatell, C. García y otros, Sociedades, Ciencias Sociales 1 Er año, Madrid, Vicens Vives, 2002.

La propagación del cristianismo

Los problemas sociales, políticos y económicos que sufría el Imperio ayudaron a difundir el cristianismo. La nueva religión se propagó por la zona oriental del Imperio, sobre todo entre la gente humilde de las ciudades. El monoteísmo de los cristianos, su oposición al culto imperial y su negativa a enrolarse en el ejército los enemistaron con las autoridades romanas que comenzaron a considerarlos como un peligro para la estabilidad del Imperio. Por ello, los cristianos comenzaron a ser perseguidos. Muchos murieron proclamando su fe. La comunidad cristiana, al sentirse perseguida, desarrolló una fuerte solidaridad interna y, a pesar de los martirios, continuó extendiéndose. Celebraban su culto en casas particulares y en catacumbas.

Adaptado de A. González, A. Jáuregui y otros, Historia 1, Buenos Aires, Santillana, 1988.

La organización de la Iglesia

Las persecuciones obligaron a los cristianos a organizarse en sociedades cerradas. En cada ciudad formaban una asamblea o iglesia (ecclesía, en griego) y su culto era sencillo. Los fieles se reunían en una casa para rezar y leer los Evangelios. Las primeras comunidades cristianas, llamadas iglesias, desafiaban la estructura jerárquica de la sociedad, proclamando la igualdad de todos los miembros de las iglesias y rechazando las diferencias sociales entre hombres y mujeres, ricos y pobres, libres y esclavos.

Las iglesias practicaban la asistencia a los pobres y a los desprotegidos, se oponían a los sacrificios paganos y consideraban a los dioses tradicionales romanos como demonios que engañaban a los hombres. A partir del siglo II, se consolidó la jerarquía de la Iglesia al integrar en ella a nuevos sectores sociales acomodados. La Iglesia comenzó a constituirse en una institución gobernada por autoridades de distinta jerarquía. Hacia el siglo IV d.C, había alcanzado un alto grado de organización, prestigio y poder económico.

Esta situación llevó al emperador Constantino a promulgar el “Edicto de Milán”. A través de este documento, Constantino legalizó el culto cristiano en el año 312, y favoreció económicamente a las comunidades cristianas, liberándolas de pagar impuestos y realizando donaciones para la construcción de templos.

 El emperador Teodosio llevó hasta las últimas consecuencias la política de su antecesor y  en el año 380 declaró el cristianismo religión oficial y única del Imperio. De esta manera, inauguró la alianza entre el poder político y el religioso.

Adaptado de L. A. Romero y otros,  Historia de las civilizaciones antiguas y el mundo feudal. Buenos Aires, Puerto de Palos, 2006.

ACTIVIDAD N°42

   1)        Describí cuales son las características de la religión cristiana
   2)       ¿Por qué el cristianismo era una amenaza para el imperio?
   3)      Organizá en una línea de tiempo la evolución del cristianismo en el imperio romano.

CRISIS DEL IMPERIO ROMANO - EL COLONATO



La crisis del sistema esclavista: el colonato

A partir del siglo III, la actividad urbana y el comercio romanos decayeron progresivamente. Muchos artesanos abandonaron las ciudades, buscando seguridad y trabajo en las tierras de los propietarios de latifundios. Las guerras civiles y las invasiones bárbaras hicieron insegura la existencia en las ciudades. Los constantes ataques a barcos comerciales impidieron el intercambio en el Mediterráneo.

El final de las guerras de conquista por parte del Imperio significó, entre otras cosas, la pérdida de una de las principales fuentes de riqueza: los esclavos. Esta situación provocó escasez y, por lo tanto, encarecimiento de la mano de obra esclava. Ante la crisis, muchos propietarios de latifundios liberaron a sus esclavos, que se establecieron en las tierras de sus antiguos amos en calidad de colonos libres. Estos fueron la base de un sistema conocido como colonato.

El colonato consistía en que el propietario de un latifundio entregara al colono libre una porción de tierra, elementos de labranza y una parte de la cosecha para que el trabajador rural y su familia pudiesen mantenerse. A cambio, el colono debía pagar fuertes tributos al dueño de la tierra quien, de esta manera, aumentaba sus ingresos.

Dentro de la propiedad había también artesanos que producían lo necesario para el propietario, para los colonos y para los esclavos. Esto llevó a que las grandes propiedades se autoabastecieran y se apartaran de los circuitos comerciales. Así, el propietario se fue convirtiendo en un soberano que gobernaba en su tierra, sobre sus colonos y esclavos. Su residencia estaba protegida por murallas y se desentendía de las decisiones del poder central. Por lo tanto, a los funcionarios imperiales se les hacía muy difícil cobrar los impuestos en esos latifundios.

Cambios en la sociedad

La decadencia del comercio y del artesanado, así como el aumento de los latifundios basados en el colonato, provocaron una notable disminución de los ingresos del Estado. Ante la necesidad de seguir atendiendo a los crecientes gastos del ejército, de la distribución de granos y de la burocracia, el Estado decretó un aumento de los impuestos, que recayó básicamente sobre las clases populares urbanas y sobre los pequeños propietarios libres. Ello provocó la huida de artesanos y campesinos hacia las nuevas explotaciones agrícolas, donde buscaron la protección de los grandes propietarios y se convirtieron en sus colonos.

Esta movilidad de la población trastornó aún más el sistema fiscal del Imperio, puesto que hacía difícil calcular lo que debía pagar cada contribuyente. Por esta razón, el Estado decretó una serie de medidas por las que los colonos eran unidos a la tierra, los artesanos eran vinculados con su oficio y, finalmente, las profesiones eran declaradas hereditarias, de modo que el hijo era obligado a desempeñar el mismo trabajo de su padre.

Adaptado de A. M. Ballarini y otros, Trabajos prácticos de Historia,1º BUP,  Madrid, Akal, 1989.

ACTIVIDAD N°41:

  1)        Redactá textos breves donde establezcas la relación que existe entre:

a)         Colonato – Esclavitud
b)        Aumento de impuestos – latifundios
c)         Decadencia urbana – oficios hereditarios